Reconocen obras con temática mexicana por su contribución al estudio del judaísmo latinoamericano
Dos obras que abordan temática mexicana fueron acreedoras de los Premios 2025 al Mejor Libro y a la Mejor Tesis Doctoral otorgados recientemente por La
Dos obras que abordan temática mexicana fueron acreedoras de los Premios 2025 al Mejor Libro y a la Mejor Tesis Doctoral otorgados recientemente por La
Hay dos vertientes en la historia del pueblo judío que me atraen y que intento estudiar y comprender a cabalidad: primera, las aportaciones a la humanidad. La segunda es mucho menos agradable y positiva, me refiero al Antisemitismo.
El pasado 9 de mayo se llevó a cabo el diálogo “Todo lo que querías saber sobre judaísmo y antisemitismo” organizado por Tribuna Israelita en
Este libro presenta 55 de los más importantes proyectos de ayuda creados o liderados por integrantes o grupos de la Comunidad Judía de México que abarcan múltiples áreas para cubrir diversas necesidades.
Pocos temas han merecido tanto la atención dentro del pensamiento teológico judío como el concepto de la Tierra Prometida. Desde los textos bíblicos hasta la liturgia y aún en los comentarios rabínicos, la noción de la tierra otorgada por Dios a Abraham y Sara, es central para la espiritualidad de Israel.
El descubrimiento casual de los rollos por un beduino de la tribu de los Ta’amireh a fines del año 1947 en una de la cuevas cercanas al sitio denominado Khirbet Qumrán, ubicado en la orilla nor-occidental del Mar Muerto, ha resultado ser uno de los hallazgos arqueológicos más sensacionales, si no el mayor, de todos los acaecidos en el siglo XX.
En años recientes, varios autores han examinado el controvertido tema de la actitud de Friedrich Nietzsche hacia el pueblo judío, pero la mayoría de los estudios resultantes han abordado el tema aislado del resto de su filosofía.
El fin del siglo XX puso al descubierto que las ideologías radicales, las posturas recalcitrantes y los fenómenos de exclusión nuevamente cobran vigencia. El racismo y la intolerancia son alimentados por prejuicios y estereotipos, odios ancestrales y rechazo a una vida colectiva basada en la pluralidad y la convivencia solidaria.
El origen del judaísmo se encuentra en las Sagradas Escrituras Hebreas, aquello que el cristianismo denomina Antiguo Testamento. Sin embargo, el judaísmo no es la religión del Antiguo Testamento más de lo que el cristianismo lo es. El judaísmo se nutre no solamente de las fuentes bíblicas, sino también de aquello que se denomina fuentes rabínicas que la interpretan. En otras palabras, el judaísmo no es la religión del Antiguo Testamento sino la evolución de las Escrituras Hebreas a través de las escrituras y el pensamiento rabínico que las interpreta y desarrolla.