El Servicio Federal de Inteligencia de Suiza anunció que abrirá los archivos secretos relacionados con el criminal de guerra nazi Josef Mengele, conocido como el “Ángel de la Muerte” de Auschwitz, aunque todavía no ha definido una fecha ni las condiciones completas de acceso.
La decisión, anunciada el pasado 17 de mayo, llega tras una apelación pública impulsada por investigadores suizos que denunciaban el excesivo secretismo en torno al caso.
Mengele, médico de las Waffen-SS, fue responsable de seleccionar a miles de personas para las cámaras de gas en el campo de exterminio de Auschwitz, además de realizar experimentos médicos crueles con prisioneros, especialmente niños y gemelos.
Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, Mengele escapó de Europa utilizando una identidad falsa y documentos de viaje obtenidos en el consulado suizo de Génova, emitidos por la Cruz Roja. Más tarde huyó a Sudamérica, donde vivió durante décadas sin ser capturado.
Sin embargo, desde hace años existen sospechas de que regresó a Suiza después de la guerra. Historiadores señalan que en 1956 pasó unas vacaciones en los Alpes suizos junto a su hijo, y documentos descubiertos posteriormente indican que las autoridades suizas recibieron en 1961 una alerta de inteligencia austríaca sobre la posible presencia de Mengele en territorio suizo bajo un nombre falso.
Además, la esposa de Mengele alquiló un apartamento en Zúrich, cerca del aeropuerto internacional, lo que despertó sospechas de que el ex nazi planeaba volver a Europa. Archivos de la policía local muestran que el lugar fue vigilado y que la mujer fue vista acompañada de un hombre no identificado.
Durante años, investigadores solicitaron acceso a los archivos federales suizos sobre el caso, pero las autoridades los mantenían sellados hasta el año 2071 – que ahora será adelantado – alegando razones de seguridad nacional y protección familiar.
Especialistas consideran que los documentos podrían no revelar pruebas definitivas sobre la presencia de Mengele en Suiza, pero sí arrojar luz sobre la relación entre las autoridades suizas y agencias de inteligencia extranjeras, que en esa época perseguía a criminales nazis fugitivos.
El debate también reavivó las críticas sobre el papel de Suiza durante la Segunda Guerra Mundial, especialmente por su política hacia los refugiados judíos y las polémicas relaciones financieras de bancos suizos con el régimen nazi.
Josef Mengele nunca fue arrestado ni juzgado por sus crímenes. Murió en Brasil en 1979 bajo una identidad falsa, y en 1992 pruebas de ADN confirmaron oficialmente su identidad. Aun así, el misterio sobre sus posibles vínculos con Suiza continúa abierto.
Información: Jewish News Syndicate; BBC y El Nacional
Fotografía: Yad Vashem











