Tribuna Israelita

Presentan informe sobre el futuro del judaísmo global

El Instituto de Investigación de Políticas Judías (IJPR) con sede en Londres, presentó recientemente el informe “El pueblo judío en 2126: demografía, identidad y el futuro de una minoría global” (The Jewish People in 2126: Demography, identity and the future of a global minority), que busca identificar las fuerzas históricas, sociales y demográficas que han marcado el desarrollo del pueblo judío y que probablemente seguirán influyendo en su futuro.

 

Elaborado por el profesor Sergio DellaPergola, uno de los principales especialistas mundiales en demografía judía, el estudio se plantea como pregunta central no solo si el pueblo judío continuará existiendo, sino en qué forma lo hará y para responderla, analiza temas como la identidad judía, la transmisión generacional, la relación entre judíos y no judíos, el papel de Israel, la situación de la diáspora, la asimilación, el antisemitismo y los cambios demográficos dentro de las comunidades judías en la Diáspora.

 

Uno de los principales hallazgos es que la existencia judía seguirá descansando sobre tres pilares fundamentales: Israel, como Estado judío soberano y demográficamente fuerte; la Diáspora, formada por comunidades diversas, influyentes pero vulnerables y la relación Israel-Diáspora, considerada un eje indispensable, aunque frágil, para el futuro colectivo del pueblo judío.

 

En términos demográficos, el documento destaca tres tendencias clave: el envejecimiento y la baja fertilidad en muchas comunidades de la Diáspora, la mayor fertilidad en Israel, especialmente entre grupos más religiosos y, la posible transformación interna de la composición del pueblo judío en las próximas décadas. También señala que los futuros movimientos migratorios dependerán de factores como la estabilidad política, la economía, la seguridad y los niveles de antisemitismo.

 

En este contexto, destaca también que Israel podría convertirse en el hogar de la mayoría de los judíos del mundo en las próximas décadas, lo que modificaría profundamente la manera de entender la pertenencia al pueblo judío, sus prioridades culturales y políticas, y el equilibrio de poder entre Israel y las comunidades de la Diáspora.

 

También advierte que la asimilación y el debilitamiento de la identidad judía seguirán siendo desafíos centrales, aunque podrían surgir nuevas formas de incorporación o acercamiento al judaísmo, sosteniendo que los judíos continuarán siendo una minoría muy pequeña a nivel mundial, expuesta a presiones externas y a nuevas manifestaciones de antisemitismo.

 

Subraya que todo lo anterior, podría transformar estructuras económicas, sistemas políticos y dinámicas de cohesión social, por lo que insiste en la necesidad de un liderazgo capaz de unir a los distintos sectores del pueblo judío, evaluar los retos con realismo y construir mejores mecanismos de toma de decisiones colectivas.

 

Al presentar una mirada a largo plazo sobre el futuro del pueblo judío, el mensaje del informe consiste principalmente en que “la continuidad judía no dependerá únicamente del número de judíos en el mundo, sino de la fuerza de la identidad, la capacidad de transmisión, la relación entre Israel y la Diáspora, y la habilidad de las comunidades para organizarse frente a los retos del siglo XXI y más allá”.

 

Información e imagen: Institute for Jewish Policy research 

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