A finales del mes de octubre, el Museo Judío de Venecia, ubicado en el histórico gueto de la ciudad italiana, reabrió sus puertas al público después de permanecer cerrado durante varios años por un amplio proyecto de restauración, modernización y ampliación de sus instalaciones.
Fundado en 1954 por la comunidad judía local, el museo alberga tres sinagogas del siglo XVI: la Scola Tedesca, la Scola Canton y la Scola Italiana; una importante colección de objetos ceremoniales, textiles, manuscritos y piezas que reflejan la historia y las tradiciones de la vida judía veneciana.
Los trabajos de renovación, que representaron una inversión de aproximadamente 12 millones de euros, permitieron ampliar la superficie del museo de 1,290 a 1,700 metros cuadrados, incorporar nuevas salas de exhibición, instalaciones multimedia y espacios educativos, así como mejorar la accesibilidad.
Entre las principales novedades destaca la recreación de una vivienda judía del siglo XVI, que permite conocer aspectos de la vida cotidiana de las familias que habitaron el gueto de Venecia, establecido en 1516 y considerado el primero de Europa.
La nueva propuesta museográfica también aborda la convivencia de las distintas comunidades judías que se establecieron en la ciudad, entre ellas italianos, asquenazíes, sefardíes y levantinos, así como las restricciones que enfrentaron y sus contribuciones a la vida cultural y comercial de la ciudad.
Con su reapertura, el museo busca fortalecer la preservación y difusión del patrimonio judío de Venecia, así como acercar a los visitantes a la historia de una comunidad cuya presencia tiene gran significado en la identidad cultural de la ciudad.
Información y fotografía: Jewish Heritage Europe; Museo Ebráico di Venezia y Ayuntamiento de Venecia











