Tribuna Israelita

Descubren nuevos restos de la Gran Sinagoga de Vilna

Arqueólogos lograron descubrir por primera vez el piso completo de la sala principal y la bimá —la plataforma elevada desde donde se lee la Torá— de la Gran Sinagoga de Vilna, uno de los centros religiosos, culturales e intelectuales más importantes de la vida judía en Europa Oriental antes de la Segunda Guerra Mundial.

 

El hallazgo fue posible después de la demolición de una antigua escuela construida durante la época soviética sobre los restos de la sinagoga, en el centro de Vilna, actual capital de Lituania. El edificio escolar había permanecido abandonado durante aproximadamente una década y fue retirado el año pasado, lo que permitió acceder por primera vez a la parte central del antiguo templo.

 

Durante los trabajos – dirigidos por la Autoridad de Antigüedades de Israel y la organización lituana de conservación del patrimonio Kultūros Paveldo Išsaugojimo Pajėgos, con financiamiento de la Good Will Foundation y la colaboración de la Comunidad Judía de Lituania – se descubrieron amplias secciones de la sala de oración, partes de la galería de mujeres y pisos de terrazo decorados con figuras geométricas y florales en tonos rojo, blanco, verde y negro.

 

También fueron encontradas placas que señalaban los lugares permanentes de los fieles, un pequeño objeto metálico con los Diez Mandamientos, utensilios utilizados durante Pésaj (la Pascua judía) y una pieza marcada con la primera palabra del libro de Génesis.

 

La Gran Sinagoga fue construida en el siglo XVII en estilo barroco, después de que un templo de madera anterior fuera destruido. Durante más de 300 años permaneció en el centro de un amplio complejo comunitario que reunía casas de estudio, pequeños espacios de oración, baños rituales, comercios de alimentos kosher, instituciones educativas y la reconocida Biblioteca Strashun.

 

Vilna, conocida como la “Jerusalem del Norte”, fue uno de los principales centros del pensamiento y la cultura judía, donde convivieron distintas corrientes religiosas, intelectuales y políticas, desde los seguidores del Gaón de Vilna hasta movimientos sionistas, socialistas y defensores de la cultura yidish.

 

Antes de la Segunda Guerra Mundial, la ciudad contaba con entre 60 y 70 mil habitantes judíos, aproximadamente el 40 por ciento de su población, así como más de un centenar de sinagogas y casas de oración.

 

Tras la ocupación nazi de Lituania en 1941, la Gran Sinagoga fue saqueada, incendiada y gravemente dañada. La población judía fue confinada en dos guetos y posteriormente deportada o asesinada. Más del 90 por ciento de los judíos lituanos murió durante el Holocausto.

 

Aunque los restos del edificio recibieron inicialmente protección después de la guerra, las autoridades soviéticas demolieron la estructura en 1957 para construir una escuela. Sin embargo, debido a que el piso de la sinagoga había sido construido un nivel por debajo de la calle, con el objetivo de ampliar la altura interna sin superar la de las iglesias cercanas, se conservó gran parte importante del interior.

 

Al respecto de los nuevos hallazgos, Jon Seligman, uno de los responsables del proyecto, señaló que los pisos, las placas y los objetos recuperados ofrecen “un encuentro cercano con las personas que rezaron en ese lugar y con la vida comunitaria que se desarrolló a su alrededor” y la oportunidad de transmitir “la importancia de la comunidad que alguna vez convirtió a Vilna en uno de los grandes centros de la vida judía europea”.

 

Información e imagen: The Times of Israel; Jewish Telegraphic Agency y The Jewish Chronichle 

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