Recientemente Yad Vashem reconoció de manera póstuma a Jeaqueline Meents-Lenstra como “Justa entre las Naciones” – título otorgado a partir de 1963 por iniciativa del centro de memoria de la Shoá, a personas no judías que durante la Segunda Guerra Mundial arriesgaron sus vidas para salvar a judíos del Holocausto nazi – por haber protegido y salvado a un bebé judío en los Países Bajos.
En 1943, Jacqueline y su esposo Max recibieron al pequeño Ernst Bernard van Coevorden, posteriormente conocido como Efraim Kochba, cuyos padres judíos buscaban protegerlo de la persecución nazi. Para evitar sospechas, Jacqueline llegó a fingir durante meses que estaba embarazada, utilizando una almohada bajo la ropa antes de presentarse con el bebé como si fuera su propio hijo.
Sus padres biológicos, Martha van Coevorden y Ziegfried Fritz, fueron posteriormente capturados y asesinados durante el Holocausto. Max, quien también era judío, fue detenido y llevado a un campo de tránsito, aunque logró escapar y reunirse con Jacqueline y el niño. Los tres permanecieron escondidos hasta el final de la guerra.
Durante el tiempo que cuidó a Efraim, Jacqueline llevó un diario en el que registró detalles de sus primeros años de vida, que posteriormente llegó a manos de Kochba.
Después de la guerra, Jacqueline murió de cáncer y Efraim, de dos años, fue llevado a Israel por familiares donde creció sin conocer completamente la historia de sus primeros años.
Décadas después emprendió esfuerzos para conseguir que Yad Vashem reconociera a la mujer que lo había salvado y finalmente a principios de este mes, fue notificado de la aceptación del nombramiento, mismo que será entregado a sus descendientes en una fecha próxima.
Información y fotografía: Jewish News Syndicate y Radio Jai (Instagram)











