A poco de iniciar la tercera semana de la Operación “León Rugiente”, lanzada el 28 de febrero, datos presentados recientemente por el Instituto de Seguridad Nacional de Israel y otras fuentes oficiales muestran una ofensiva de gran escala liderada por Israel y Estados Unidos contra Irán y sus aliados regionales que ha alterado de forma significativa el equilibrio militar en la región.
En este contexto, se informó que al momento, se han atacado más de 13,000 objetivos en Irán, incluyendo infraestructura militar, sistemas de misiles y centros de mando. Israel ha golpeado 7,600 blancos en 4,700 operaciones aéreas, mientras que Estados Unidos ha superado los 6,000 ataques y ha logrado destruir 90 buques y submarinos iraníes.
Asimismo, se afirmó que el impacto en la capacidad militar iraní ha sido considerable. Se estima que 70% de sus lanzadores de misiles balísticos han sido eliminados, junto con más de 150 sistemas de defensa aérea, lo que ha derivado en una caída del 90% en la frecuencia de lanzamientos en apenas 14 días.
Paralelamente altos funcionarios iraníes han sido eliminados, junto con más de 380 combatientes en el Líbano, incluidos mandos de alto nivel.
Sin embargo, la respuesta iraní y de sus aliados ha extendido el conflicto por toda la región. Más de 780 misiles y cohetes han sido lanzados contra Israel, mientras que sus ataques también han alcanzado a países como Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar y Arabia Saudita. Más aún, cerca de la mitad de los misiles balísticos han incorporado municiones de racimo, incrementando el riesgo para zonas civiles.
En Israel, 17 personas han muerto y más de 3,900 han resultado heridas, con miles de evacuados de sus hogares. En Irán, las cifras oficiales hablan de más de 1,400 muertos y más de 18,500 heridos, mientras que en el Líbano se reportan más de 800 fallecidos. A esto se suman millones de desplazados, especialmente en territorio iraní y libanés.
De acuerdo a fuentes militares de Israel, el conflicto apunta a una nueva fase, el país ha señalado que cuenta con planes operativos para al menos tres semanas más de acciones pues aún quedan “miles de objetivos” por atacar, mientras que del lado iraní, no parecen haber señales de negociación.
Por último, las tensiones han impactado también el tránsito por el Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado del mundo, aumentando los precios energéticos y elevando riesgos inflacionarios, lo que ha trascendido a la región.
Información e imagen: Jfeed; Jwiew; Stand with us; Jerusalem Post; i24News y The Algemeiner










