El pasado fin de semana, la Comunidad Judía de Monterrey celebró su centenario con una serie de actividades que reunieron a integrantes de distintas generaciones, así como a miembros que llegaron de otras ciudades y representantes de las comunidades judías del país.
La conmemoración inició en el Club Cultural Hatikva con una exposición de murales fotográficos para ilustrar el siglo de vida comunitaria, seguida por un servicio y cena especial de Shabat que se convirtió en un “reencuentro de memorias y sabores tradicionales evocando la herencia transmitida de generación en generación”.
En el marco de la ceremonia central, celebrada en un teatro de la ciudad, Alberto Romano, en representación del Comité Central de la Comunidad Judía de México, destacó la relevancia de este aniversario que refleja la destacada trayectoria de la vida judía en Nuevo León. Por su parte, la embajadora de Israel en México, Einat Kranz Neiger, felicitó a la comunidad y destacó su papel como “puente entre generaciones”. Thelma Sandler de Kirsch, en representación del comité organizador de los festejos, recordó los orígenes de la comunidad fundada en 1925, enfatizando el momento en que un grupo de familias inmigrantes decidió establecerse en Monterrey y “construir un hogar compartido y una identidad común”.
Por último, se proyectó un documental sobre la historia comunitaria y el grupo de danza folclórica judeo mexicana Anajnu Veatem presentó una emotiva coreografía para cerrar el evento y la celebración del centenario de la comunidad que le dio y sigue dado “sentido a la vida judía en Monterrey”.











