La justicia argentina confirmó la recuperación en la localidad de Mar del Plata del cuadro “Retrato de una dama”, del pintor italiano Giuseppe Ghislandi, robado hace más de 80 años al coleccionista judío Jacques Goudstikker durante la ocupación nazi en los Países Bajos.
La obra estaba en poder de la familia de Friedrich Gustav Kadgien, funcionario nazi cercano a Hermann Göring que se refugió en Argentina tras la guerra.
El hallazgo se produjo luego de que un diario holandés publicara imágenes de una vivienda en venta donde el cuadro pintado en 1710 por el artista italiano Giuseppe Ghislandi aparecía colgado.
La familia Kadgien entregó la pieza a la justicia, tras lo cual el fiscal federal Daniel Adler la presentó públicamente. El juez Santiago Inchausti dispuso que quede bajo custodia de la Corte Suprema hasta definir su destino, que podría ser el Museo del Holocausto en Buenos Aires.
La hija del exjerarca nazi, Patricia Kadgien, y su esposo, Juan Carlos Cortegoso, fueron imputados por encubrimiento agravado de robo en contexto de genocidio y tienen prohibido salir del país por seis meses. Durante los allanamientos, además, se incautaron otras pinturas del siglo XIX cuyo origen se investiga.
Los especialistas sospechan que Kadgien introdujo el cuadro de contrabando al huir de Europa. El ex asesor financiero de Hitler pasó por Suiza y Brasil antes de instalarse en Mar del Plata, donde murió en 1979 sin ser juzgado.
El caso ha generado atención internacional, ya que los Países Bajos han reclamado desde hace décadas la devolución de la colección de Goudstikker, saqueada por el régimen nazi y en gran parte apropiada por Göring.
Para la justicia argentina, el proceso busca esclarecer responsabilidades y garantizar que las piezas sean restituidas a sus legítimos herederos o preservadas en instituciones de memoria.
Información e imagen: Yad Vashem y CNN Argentina











