El pasado 13 de enero Estados Unidos anunció la designación de tres ramas de los Hermanos Musulmanes como organizaciones terroristas y un día después, Argentina hizo lo mismo.
El Departamento de Estado de Estados Unidos incluyó a la rama libanesa de los Hermanos Musulmanes en la lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO, por sus siglas en inglés), la clasificación más severa dentro del sistema estadounidense de sanciones, mientras que las ramas jordanas y egipcias fueron designadas por el Departamento del Tesoro como Terroristas Globales Especialmente Designados (SDGT), debido a su apoyo a organizaciones terroristas como Hamás, con la que se encuentra ideológicamente vinculada.
Al respecto el secretario de Estado Marco Rubio señaló que estas designaciones forman parte de un “esfuerzo sostenido para frenar la violencia y la desestabilización promovidas por capítulos del movimiento islamista”, fundado en Egipto en 1928 y con presencia en todo el mundo árabe.
Por su parte, tras informar sobre la misma medida un día después, el gobierno del presidente argentino, Javier Milei, explicó que ésta “se fundamenta en informes oficiales que acreditan actividades ilícitas de carácter transnacional, incluyendo actos de terrorismo, llamados públicos al extremismo violento, así como vínculos con otras organizaciones terroristas y su potencial impacto en la República Argentina”.
Es importante recordar que anteriormente esta organización ya había sido designada como “terrorista” en los Estados de Florida y Texas en Estados Unidos así como en Egipto, Arabia Saudita y recientemente en Jordania.
Información e imagen: ISGAP; The Jewish Edition; swissinfo; El Economista y NorthTension – Dominio Público











