Tribuna Israelita

Presencia Judía en México

PRESENCIA JUDÍA EN MÉXICO​

La presencia judía en México, se remonta al año 1519 cuando llegaron los primeros españoles, sin embargo la actual Comunidad Judía se empieza a conformar a finales del siglo XIX y principios del XX, cuando judíos provenientes principalmente de la zona del Imperio Otomano, buscan nuevos horizontes debido a la inestabilidad y el antisemitismo.

En México los inmigrantes desarrollaron una pertenencia comunitaria basada en la diversidad de países de donde llegaron.

La primera comunidad establecida formalmente en México fue la Sociedad de Beneficencia Alianza Monte Sinaí, fundada en 1912 con el propósito de ayudar a los inmigrantes judíos. En 1913, el entonces presidente Francisco I. Madero firmó el decreto autorizando la creación del primer cementerio judío. De esta forma, la incipiente Comunidad Judía manifestaba su deseo de arraigarse en este país. Actualmente, esta comunidad agrupa a los judíos originarios de la ciudad de Damasco, Siria y de Líbano.

En 1922 los judíos provenientes de Europa central y oriental establecieron la Comunidad Ashkenazí. Posteriormente, en 1938, se creó la Comunidad Maguén David integrada por judíos de Alepo, Siria. Poco después, en 1941, se organizó formalmente la Comunidad Sefaradí, constituida por judíos procedentes de Grecia, Turquía y los Balcanes. Todas estas comunidades mantienen la denominación religiosa ortodoxa.

A mediados del siglo XX se crea la institución más grande de la Comunidad Judía de México, el Centro Deportivo Israelita, al que asisten miembros de todas las comunidades.

En 1957 se estableció la Comunidad Beth Israel, siendo la primera de denominación conservadora en México, fundada por judíos de habla inglesa provenientes principalmente de Estados Unidos. Finalmente, en 1961 se constituyó la Comunidad Bet El, también de denominación conservadora, pero de habla hispana.

Paralelamente, se crearon comunidades judías en Guadalajara, Monterrey, Tijuana, Cancún y San Miguel Allende. Todas estas comunidades brindan servicios religiosos, sociales, culturales, educativos, de asistencia social y de conciliación y arbitraje. Una gran variedad de revistas y periódicos son publicados reflejando las distintas tendencias ideológicas de las comunidades e instituciones.

La primera comunidad establecida formalmente en México fue la Sociedad de Beneficencia Alianza Monte Sinaí, fundada en 1912 con el propósito de ayudar a los inmigrantes judíos. En 1913, el entonces presidente Francisco I. Madero firmó el decreto autorizando la creación del primer cementerio judío. De esta forma, la incipiente Comunidad Judía manifestaba su deseo de arraigarse en este país. Actualmente, esta comunidad agrupa a los judíos originarios de la ciudad de Damasco, Siria y de Líbano.

En 1922 los judíos provenientes de Europa central y oriental establecieron la Comunidad Ashkenazí. Posteriormente, en 1938, se creó la Comunidad Maguén David integrada por judíos de Alepo, Siria. Poco después, en 1941, se organizó formalmente la Comunidad Sefaradí, constituida por judíos procedentes de Grecia, Turquía y los Balcanes. Todas estas comunidades mantienen la denominación religiosa ortodoxa.

A mediados del siglo XX se crea la institución más grande de la Comunidad Judía de México, el Centro Deportivo Israelita, al que asisten miembros de todas las comunidades.

En 1957 se estableció la Comunidad Beth Israel, siendo la primera de denominación conservadora en México, fundada por judíos de habla inglesa provenientes principalmente de Estados Unidos. Finalmente, en 1961 se constituyó la Comunidad Bet El, también de denominación conservadora, pero de habla hispana.

Paralelamente, se crearon comunidades judías en Guadalajara, Monterrey, Tijuana, Cancún y San Miguel Allende. Todas estas comunidades brindan servicios religiosos, sociales, culturales, educativos, de asistencia social y de conciliación y arbitraje. Una gran variedad de revistas y periódicos son publicados reflejando las distintas tendencias ideológicas de las comunidades e instituciones.

En 1938, ante la intensa persecución que enfrentaban los judíos en Europa bajo la amenaza del nazismo y debido a los cambios en la Ley General de Población, que limitaba la posibilidad de inmigración judía a México, se crea el Comité Central como una institución pro-refugiados. Seis años después se establece Tribuna Israelita con el fin de combatir el antisemitismo.

Hoy en día, el Comité Central es la institución representativa de toda la Comunidad Judía de México. Su principal función es la relación con las autoridades a nivel federal, estatal y municipal, así como con las fuerzas políticas y sociales del país. Participa en diversos organismos de la vida nacional entre los que destacan los Consejos Consultivos: de Sedesol, Económico del Gobierno del Estado de México, de Seguridad Pública del D.F., así como en el Consejo Nacional contra la Discriminación.

A su vez, pertenece al Congreso Judío Mundial y mantiene estrechos nexos con instituciones y comunidades judías en todo el mundo, particularmente en Estados Unidos, Canadá, Latinoamérica e Israel.

Tribuna Israelita

A través de Tribuna Israelita, se establecen vínculos con los medios de comunicación, grupos religiosos y académicos, proyectando una imagen real de la Comunidad Judía, ayudando a eliminar prejuicios y estereotipos.



Comité de Seguridad comunitaria

Por medio del Comite de Seguridad Comunitaria, se mentienen programas de seguridad institucional y protección civil.






Comité de Acción Social

A raíz del incremento de los actos delictivos en la década de los noventas, se crea dentro del Comité Central, el Comité de Acción Social, que se ocupa de apoyar a integrantes de la comunidad que sufren de delitos mayores como secuestros, amenazas y extorsiones, trabajando en conjunto con las autoridades correspondientes.

La educación ha sido siempre un pilar central en el judaísmo. En México, más del 95% de los jóvenes de la comunidad en edad escolar asisten a alguno de los colegios que integran la red judía. Todas las escuelas cumplen con la currícula oficial y están incorporadas a la Secretaría de Educación Publica. Además, proporcionan la educación judía que permite mantener nuestros valores ancestrales y transmitirlos de generación en generación.

Paralelamente, los niños y jóvenes de la comunidad participan en organizaciones que les brindan un marco adecuado para su desarrollo integral y que refuerzan su identidad judeomexicana. Los universitarios, por su parte, activan en sus respectivos centros de educación superior, organizando en conjunto con Tribuna Israelita “Jornadas Culturales Judías” que permiten un mayor conocimiento del judaísmo en general y de la comunidad de México en particular.

La Comunidad Judía de México cuenta con una amplia red de instituciones femeninas que trabaja activamente en beneficio de los sectores más necesitados de nuestro país, brindado apoyo a hospitales, asilos, escuelas, orfanatos, guarderías, Cruz Roja y dependencias de trabajo social gubernamentales para mejorar el nivel de vida de la población y ofrecer la posibilidad de desarrollo a nivel individual y grupal.

Nuevas necesidades y nuevos desafíos dieron pie a la creación de diversas organizaciones intercomunitarias, que trabajan en la prevención y tratamiento de adicciones, violencia intrafamiliar; integración a la sociedad de personas con alguna discapacidad; reactivación económica; educación tecnológica; programas de salud y actividades propias para adultos mayores.

La educación ha sido siempre un pilar central en el judaísmo. En México, más del 95% de los jóvenes de la comunidad en edad escolar asisten a alguno de los colegios que integran la red judía. Todas las escuelas cumplen con la currícula oficial y están incorporadas a la Secretaría de Educación Publica. Además, proporcionan la educación judía que permite mantener nuestros valores ancestrales y transmitirlos de generación en generación.

Paralelamente, los niños y jóvenes de la comunidad participan en organizaciones que les brindan un marco adecuado para su desarrollo integral y que refuerzan su identidad judeomexicana. Los universitarios, por su parte, activan en sus respectivos centros de educación superior, organizando en conjunto con Tribuna Israelita “Jornadas Culturales Judías” que permiten un mayor conocimiento del judaísmo en general y de la comunidad de México en particular.

La Comunidad Judía de México cuenta con una amplia red de instituciones femeninas que trabaja activamente en beneficio de los sectores más necesitados de nuestro país, brindado apoyo a hospitales, asilos, escuelas, orfanatos, guarderías, Cruz Roja y dependencias de trabajo social gubernamentales para mejorar el nivel de vida de la población y ofrecer la posibilidad de desarrollo a nivel individual y grupal.

Nuevas necesidades y nuevos desafíos dieron pie a la creación de diversas organizaciones intercomunitarias, que trabajan en la prevención y tratamiento de adicciones, violencia intrafamiliar; integración a la sociedad de personas con alguna discapacidad; reactivación económica; educación tecnológica; programas de salud y actividades propias para adultos mayores.

“Con un siglo de vida organizada, la Comunidad Judía se mantiene firme, unida, activa y vibrante, integrada al mosaico social y cultural de nuestro querido México.”