Ciclo de Efectivo. *Activa

¿Tienes buenas utilidades, pero tus saldos bancarios no las reflejan?

¿Vendes muy bien pero no a tiempo para pagar a tus proveedores?

¿Utilizas tu tarjeta de crédito para cubrir “huecos” del negocio?

¡ES MOMENTO DE REVISAR TUS CICLOS DE EFECTIVO!

Así como en el cuerpo humano tenemos signos vitales que nos muestran el estado de salud del individuo, como la temperatura corporal y la presión arterial, también en los negocios podemos tomar un enfoque similar. En el estado de resultados podemos apreciar utilidades y márgenes, la cual es información valiosísima, pero provee una descripción incompleta. Por ende, para tener un panorama más integral, debemos contemplar otros indicadores que son igual de importantes, como el ciclo del dinero.
A continuación, te enlistamos algunos conceptos básicos relacionados con este importante indicador:

El ciclo del dinero: es el tiempo que transcurre desde el momento en que pagamos un bien o servicio que es parte del giro de la empresa, hasta el momento en que cobramos por la venta del mismo. En el flujo de efectivo no importa qué día realizamos la compra, sino qué día realizamos el pago, de la misma manera en que no importa qué día logramos concretar una venta, pero sí qué día cobramos la misma. El ciclo del dinero es, de manera sencilla, la cantidad de días que pasan entre los momentos de pago y cobranza.

El flujo de efectivo: derivado del ciclo del dinero, podemos establecer estrategias que minimicen la cantidad de dinero invertido (también conocido como capital de trabajo), de manera que se disminuyan los riesgos. Estas estrategias están típicamente relacionadas con los tiempos de pago a proveedores, los niveles de inventario y los plazos de cobranza. Los mejores ejemplos de un excelente manejo de flujo de efectivo son las cadenas detallistas súper eficientes, que logran valores negativos (en otras palabras, cobran los productos que comercializan antes de pagarlos). En el caso contrario, una empresa con una mala situación de flujo de efectivo puede llegar a agotar sus recursos destinados a capital de trabajo, viéndose en la necesidad de solicitar créditos, subiendo sus gastos financieros y mermando su utilidad.

Rotación: si bien, hay varios indicadores sobre los que se puede medir la rotación, pensemos ahora en la cantidad de veces que podemos ejecutar un ciclo de dinero completo. En muchos casos, conviene considerar ciclos más cortos a cambio de márgenes más modestos, mejorando así nuestro estado de resultados.

En la tabla se ejemplifican estos conceptos. Es interesante notar que, aunque “A” tiene un margen bruto más alto, en realidad “C” va a conseguir una mayor rentabilidad por tener un ciclo de dinero más corto. En otras palabras, “A” gana el 20% cada 3.5 meses, mientras que “C” gana 10% cada mes.

Por último, es importante reforzar que una contabilidad transparente es vital para contar con estos indicadores de una manera confiable. Regresando al cuerpo humano, de nada nos serviría medir la temperatura con un termómetro descompuesto.
Si tu empresa está pasando por una situación difícil y crees que este tipo de análisis podría ayudarte, ponte en contacto con nosotros

Sergio Mirensky
Miembro de la Mesa de Asesorías

asesoria@activa. org. mx

Av. Loma de la Palma, # 200, Col. Lomas de Vista Hermosa,
Del. Cuajimalpa de Morelos, CDMX.
55 - 85 - 37 - 09 -34
www. activa. org. mx