LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS: UNA PERSPECTIVA JUDÍA

     La historia del hombre ha estado salpicada de episodios dramáticos en donde los derechos humanos de individuos y pueblos enteros son y han sido transgredidos sistemáticamente hasta nuestros días. Quizás uno de los grupos que se han caracterizado por haber visto sus más elementales prerrogativas conculcadas a lo largo de toda su existencia es el pueblo judío. Diversidad de factores han incidido para que en casi todas las latitudes y en todos los tiempos se haya legislado en contra de esta minoría, que ha sido víctima de la discriminación y de la marginación.
     A pesar de que con los movimientos liberales de los últimos siglos se intentó restaurar a los judíos tanto sus derechos individuales como colectivos, las primeras décadas del Siglo XX evidenciaron lo que casi dos milenios de intolerancia fueron capaces de concebir, la bestia nazi que llevó a cabo en forma fría y calculada el genocidio de la tercera parte del pueblo judío.

NOSTRA AETATE: CONVIVENCIA ENTRE JUDÍOS Y CRISTIANOS

     En el curso de casi dos milenios las relaciones judeo-cristianas han estado caracterizadas por la ambivalencia. Así, por un lado han prevalecido las confrontaciones teológicas, las diferencias en concepciones religiosas, los prejuicios y las persecuciones, mismas que dejaron una marca indeleble en la memoria de ambas comunidades.
     Sin embargo, en los últimos años y a raíz de la Declaración Nostra Aetate publicada el 28 de octubre de 1965, los contactos sufren una transformación radical. En efecto, el principio medular que emana de dicho documento consiste en el "respeto para otro, tal como es, sobre todo por su fe y sus convicciones religiosas", actitud que contrasta con el marcado antagonismo de antaño.
     Resulta imperativo realizar un recuento de la evolución de este diálogo, así como del estado actual que guardan las relaciones judeo-cristianas, especialmente porque hoy en día la distensión y la reconciliación permean las diferentes modalidades de convivencia en el mundo.

ISRAEL Y EL VATICANO

     Las relaciones diplomáticas representan comúnmente el respeto reciproco entre dos entidades. En el caso particular de Israel y el Vaticano la historia para alcanzar esas relaciones ha sido compleja ya que en ella se entrelazan aspectos religiosos, históricos, culturales y políticos.

NUESTROS HERMANOS MAYORES: LA DOCTRINA CATÓLICA SOBRE LAS RELACIONES JUDEOCRISTIANAS DESDE EL CONCILIO VATICANO II Mtro. Carlos Lepe Pineda*

I. Nuestros hermanos mayores
    
En la visita que el Papa Juan Pablo II realizó a la Sinagoga de Roma el 13 de abril de 1986, pronunció un memorable discurso sobre las relaciones judeocristianas. En este acuñó una expresión que viene a ser un ícono del aprecio que los cristianos han de tener por la comunidad judía: la expresión es “Sois nuestros hermanos predilectos, y en cierto modo podría decirse nuestros hermanos mayores” (1).
     La relación entre el judaísmo y el cristianismo no es la relación entre dos religiones extrañas que se encuentran en su devenir histórico. Al contrario, el cristianismo reconoce desde su origen, y de manera particularmente explícita desde el Concilio Vaticano II, su filiación, su relación, su íntimo nexo con el judaísmo, como de quien ha recibido a Jesús, como de quien ha heredado la Sagrada Escritura, como el pueblo de la promesa que se ha realizado en Cristo.
     La afirmación de Juan Pablo II está animada por una tesis teológica que es necesario explicitar, con el fin de entender mejor los motivos y el contexto en el que los cristianos nos planteamos la relación con el pueblo judío.

JUAN PABLO II Y EL JUDAÍSMO

     Las relaciones entre la Iglesia católica y el judaísmo han tenido ciertas dificultades a través de la historia. Sin embargo, superando las barreras del prejuicio y sin negar los dolorosos desencuentros, la reconciliación a través del diálogo entre las dos religiones ha sido posible en los últimos años. Partiendo del vínculo espiritual que los une y sin negar sus diferencias, las relaciones entre judíos y cristianos han sido puestas en una nueva base sólida desde donde se podrá construir un futuro prometedor.
     Sin lugar a dudas, la figura del Papa Juan Pablo II tiene un carácter muy especial para el pueblo judío y será recordado como un hombre de paz que consideró el diálogo judeo-cristiano como una prioridad en su Pontificado. Desde que entró en escena el 16 de octubre de 1978, demostró su profunda convicción de establecer vínculos con el judaísmo mundial.

JUAN XXIII Y JUAN PABLO II: DOS SANTOS CATÓLICOS Y LOS JUDÍOS Noam Marans*

    Es una coincidencia conmovedora que los Papas Juan XXIII y Juan Pablo II fueron canonizados como santos católicos en la víspera de Yom Hashoá, el día internacional de recordación del Holocausto observado en Israel y por los judíos de todo el mundo.
     Las narrativas personales de estos dos Papas son inseparables del Holocausto y sus reacciones ante el genocidio sistemático de los judíos han jugado un papel fundamental en la revolución de las relaciones entre católicos y judíos durante la última mitad del siglo XX.

LIBELOS ANTISEMITAS: ASESINATO RITUAL

     En el mes de marzo se conmemora una fecha dolorosa dentro de la historiografía judía: el primer cargo formal de asesinato ritual adjudicado a los judíos, el cual devendría en uno de los estereotipos antisemitas más irracionales y al mismo tiempo más arraigados en la conciencia colectiva.
     La acusación de homicidio cometido con fines mágicos o maléficos es propia de todos los países y de todas las latitudes.

¿A MAYOR EDUCACIÓN, MENOR ANTISEMITISMO?

     El mundo ha sido testigo del resurgimiento del antisemitismo a gran escala. La apertura en los países comunistas, la reunificación de las dos Alemanias y el renacimiento de un nacionalismo exacerbado ha propiciado que ciertos sectores antagónicos a la existencia de minorías étnicas y religiosas en el seno de las sociedades europeas, cobren fuerza. Por ende, cientistas sociales en diversas latitudes han retomado la temática del antisemitismo y del racismo en general, en un afán de explicar las causas que impulsan su desarrollo y sus manifestaciones en los tiempos actuales.

ANTISEMITISMO Y LEGISLACIÓN ANTIRACISTA

     Poco después de finalizada la segunda guerra mundial la sociedad de naciones tomó cabal conciencia de las nefastas consecuencias del racismo que se practicó en la Europa ocupada y que condujo al asesinato sistemático de millones de seres humanos. Ante el acopio de información sobre el genocidio nazi había que encontrar la manera de evitar el resurgimiento del fenómeno racista e institucionalizar medidas concretas para prevenir y suprimir la discriminación.
     Dicha concientización, aunada a los incidentes antisemitas de fines de los años 50 en Europa -la llamada epidemia de las swástikas-, la sensibilidad del Tercer Mundo en relación al racismo y a la discriminación y la lucha por la igualdad civil en ciertas sociedades como la norteamericana, contribuyó en gran medida al desarrollo de una legislación que reflejara la preocupación generalizada por estos flagelos. Como resultado, el 12 de diciembre de 1960 la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Resolución 1510 que condena todas las manifestaciones y prácticas de odio racial, religioso y nacional y las considera como violaciones a la Carta de las N.U. y a la Declaración de los Derechos Humanos. Posteriormente, en noviembre de 1963, se promulgó la Declaración sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial. El texto final se elaboró en 1965 y fue aprobado por unanimidad por los 106 países votantes.

MILICIAS EN ESTADOS UNIDOS: LA CULTURA DEL ODIO

     El resurgimiento de la extrema derecha en el mundo ya ha alcanzado a la sociedad norteamericana. Desde hace varios años se ha dado una marcada proliferación de grupos de diverso corte ideológico que reivindican posturas exclusivistas, ultranacionalistas y racistas. En este contexto las milicias armadas, como aquella responsable del atentado perpetrado el 19 de abril de 1995 contra el edificio federal Alfred Murrah en Oklahoma City, que dejó un saldo de cientos de muertos y heridos, actúan desde hace varios años amparadas en la Segunda Enmienda de la Constitución de Estados Unidos. Sostienen que "una milicia bien reglamentada es necesaria para la seguridad de un Estado libre. El derecho del pueblo de tener y portar armas no deberá ser infringido".

LA MARCHA DEL MILLÓN: AUTO-AFIRMACIÓN O RACISMO

     1. El 16 de octubre de 1995 cientos de miles de hombres afro-americanos exclusivamente participaron en Washington en una manifestación convocada por Louis Farrakhan, controvertido líder de la Nación del Islam, con el propósito de protestar por el deterioro en sus condiciones de vida. A pesar de que esta marcha tenía como objeto reafirmar la solidaridad intra-grupal y reforzar los valores que le son propios, estuvo teñida de sentimientos racistas y de incitaciones al odio, especialmente en contra de los judíos. Para quienes participaron éste fue un momento de profunda reivindicación psicológica y emocional.

JUSTICIA A MUSORSKY Sergio Berlioz *

EL SONIDO NO PUEDE SER ANTISEMITA
    
Cuando definimos que algo es antisemita partimos de dos representaciones: una literaria y otra simbólica. La primera va desde panfletos hasta novelas elaboradas y la segunda desde grafitti a obras de gran formato en la plástica.
     Si hablamos de música antisemita el problema se complica, ya que en más del 90 por ciento de los casos el "antisemitismo" se explica con razones extra musicales, la mayoría de las veces de orden literario o anecdótico y sin estas explicaciones uno podía escuchar la obra en razón y no saber de su carga negativa sin esas palabras.

RACISMO: UNA PERSPECTIVA PSICO-SOCIOLÓGICA

     La justificación para jerarquizar grupos humanos de acuerdo a su “ capacidad genética diferenciada”, su “desarrollo cultural” o su “valor innato” ha variado a lo largo de los años de acuerdo al pensamiento dominante en la historia occidental. A partir de mediados del siglo XIX cobraron fuerza las tendencias que recalcaban las características reales o presuntas de una raza y que defendían la utilización de éstas como base para un comportamiento grupal o intergrupal. Dichas corrientes coincidieron con el establecimiento de la ciencia moderna como árbitro de la verdad y sirvieron de justificación intelectual para el expansionismo imperial fundamentado en la idea de “selección natural” de Herbert Spencer y Charles Darwin.
     Las teorías racistas se basan en diversas suposiciones para justificar sus hipótesis y parten de una base biológica que explica la inferioridad racial.

LIBERTAD Y TOLERANCIA RELIGIOSA EN MÉXICO EL CASO DE LA COMUNIDAD JUDÍA Mtra. Liz Hamui de Halabe

     La experiencia judía en México, está ligada al desarrollo social y cultural del Estado mexicano durante el siglo XX. Las relaciones entre la mayoría y las minorías, están mediadas por proyectos ideológicos y acontecimientos históricos que van moldeando el perfil tanto de la mayoría como de las minorías. Uno de los principios básicos que permite la existencia de grupos distintos en el seno de una sociedad nacional es la tolerancia. Dicho concepto surge con las sociedades republicanas y democráticas que aceptan la pluralidad ideológica -en términos políticos, religiosos, culturales- de los individuos que componen una nación. No obstante, el modelo moderno surgido en la Europa decimonónica y exportado a otras latitudes geográficas como el más adelantado, tiene en el centro de su propuesta al individuo, es decir al ciudadano como ente político.

LA CONFERENCIA MUNDIAL DE DURBAN: UN FORO PARA EL ANTISEMITISMO

Antecedentes
    
En 1997 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) eligió a la ciudad de Durban, Sudáfrica como el escenario para la celebración de la Conferencia Mundial en contra del Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia (WCAR por sus siglas en inglés) cuyo objetivo era el examinar a profundidad los problemas y causas del racismo, así como elaborar un plan de acción concreto para combatir sus efectos.
     A lo largo de cuatro años se hicieron los preparativos de lo que se esperaba sería la Conferencia más importante en contra de las diversas formas de discriminación a nivel mundial. La Organización de las Naciones Unidas, así como miles de Organizaciones No Gubernamentales (ONG’s), tenían cifradas sus esperanzas en que esta Cumbre, la primera en importancia del siglo XXI, marcaría el inicio de una nueva convivencia de la humanidad, reconociendo los errores del pasado y preparando el camino para el futuro.
     Qué lejos estaban de imaginar que esta Conferencia sería prácticamente “secuestrada” por los países árabes, musulmanes y algunos asiáticos con el fin de politizarla y desacreditarla, especialmente en los temas que ellos han rehuido enfrentar sistemáticamente en materia de violación de Derechos Humanos y convertirla en una arena en contra del Estado de Israel, del sionismo, en particular y de los judíos en el mundo, con los ataques antisemitas más virulentos probablemente desde la Segunda Guerra Mundial y dignos de haber sido avalados por figuras tan perversas como Himmler, Goebbels y el mismo Hitler.

“NUEVO ANTISEMITISMO” EN EUROPA

A comienzos del siglo XXI estamos descubriendo que los judíos forman parte nuevamente de selectos objetivos de violencia”. Pierre André Taguieff, historiador francés.

     A partir de septiembre del 2000, cuando los palestinos decidieron optar por la violencia y rechazar las negociaciones de paz, se desató la más dramática ola de antisemitismo en la región desde la Segunda Guerra Mundial.
     Los hechos hablan por sí solos. En Francia, sinagogas, escuelas, cementerios y otras instituciones judías han sido atacados y cientos de judíos han sido objeto de agresiones verbales y físicas. Una ola similar de violencia se ha propagado a otros países europeos como Inglaterra, Alemania, Dinamarca y Bélgica. Seis décadas después de la desaparición de cientos de comunidades judeo-europeas, muchos judíos temen por su integridad física.

LA SWÁSTICA Y LA MEDIA LUNA

     Durante los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, Adolfo Hitler, sumergido en el delirio, narró un maníaco episodio en el cual visualizaba la ciudad de Nueva York destruida en un huracán de fuego. El Führer nazi predijo que los rascacielos se convertirían en flamantes antorchas, colapsándose e iluminando los oscuros cielos de la ciudad.
     El 11 de septiembre del 2001, con los ataques terroristas al World Trade Center, la realidad perpetrada por fundamentalistas musulmanes se aproximó a la premonición de Hitler. Momentos después del ataque, extremistas europeos y norteamericanos se congratularon por los resultados de los terribles atentados suicidas y alabaron a Osama bin Laden, autor intelectual de los mismos. Un dirigente del movimiento norteamericano Alianza Nacional señaló que deseaba a sus integrantes la misma “fortaleza testicular”.

RACISMO EN LA RED

     La libertad de expresión es un derecho inalienable del ser humano y como tal debe ser protegido. Sin embargo, el abuso de esa libertad pone en peligro la integridad física y moral de ciertos grupos sociales. En la red, son cada vez más los sitios controlados por grupos extremistas que promueven el odio y difunden ideologías racistas, entorpeciendo de esta forma la integración de una sociedad pluricultural basada en la tolerancia y el respeto.

EL COMBATE AL ANTISEMITISMO

     En 1975, coincidiendo con el punto culminante de la Guerra Fría, se constituyó en Helsinki la Conferencia para la Seguridad y la Cooperación en Europa (CSCE). El acta final, firmada por los 35 estados participantes (Europa, Estados Unidos y Canadá), reconocía los derechos humanos como un principio fundamental entre los países.
     Durante 15 años, la CSCE celebró diversas conferencias. En 1994, durante la Cumbre de Budapest, la CSCE se transformó en la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), instancia responsable del manejo de crisis así como la prevención y resolución de conflictos. Con la disolución de la URSS, Yugoslavia y Checoslovaquia, el número de estados participantes se incrementó a 55 provenientes de Europa, América del Norte y Asia Central, convirtiéndola así en la más grande organización de seguridad a nivel mundial.

LA MÚSICA DEL ODIO

     Creada con el fin de persuadir e incitar al odio en nombre de la sangre, honor y la supremacía de la raza blanca, la música neonazi o de ultraderecha ha estado presente en la sociedad occidental de los últimos 70 años.
     Este tipo de música, conocida también como White Power (Poder Blanco) elogia la ideología nazi y contiene numerosas frases xenófobas. Sus canciones promueven el odio contra judíos, negros, inmigrantes, refugiados políticos y homosexuales, entre otros.
     A pesar de que comúnmente se asocia este tipo de bandas con skinheads o cabezas rapadas cubiertos de tatuajes y gritando consignas violentas, la realidad es que este movimiento abarca desde el rock pesado hasta la música tradicional, inclusive estilo country y pop. Utilizan símbolos totalitarios como la swástica, así como diversos accesorios fascistas, y saludan con el tradicional “Heil Hitler”.

LA DIÁSPORA JUDÍA

     La historia de los pueblos ha estado caracterizada, entre muchas otras cosas, por movimientos migratorios debidos a infinidad de factores. La búsqueda de terruños con los elementos naturales necesarios para la sobrevivencia, cambios en el medio ambiente, así como conquistadores que han desplazado a las poblaciones autóctonas constituyen algunas de las causas que han obligado a los grupos humanos a emigrar de un sitio a otro.
     Uno de los pueblos que ha vivido más intensamente estos procesos migratorios ha sido por antonomasia el pueblo judío. De hecho, éstos han llegado a constituirse en un suceso central para comprender el ethos judío. Pocos son los pueblos cuya inmensa mayoría ha vivido fuera de la tierra de sus antepasados, lejos del lugar original donde forjaron sus creencias y tradiciones. Pocos también son los pueblos que han transformado el regreso a esta tierra natal en símbolo de renacimiento, tanto nacional como espiritual a través de siglos de dispersión.

LAS COMUNIDADES JUDÍAS EN LATINOAMÉRICA

     La historia del judaísmo latinoamericano que se extiende por más de cuatro siglos puede ser entendida como un proceso de integración armónica de nuevas experiencias y enseñanzas milenarias, que han redundado en beneficio de la identidad judía y del enriquecimiento cultural de los países que lo han acogido. En el largo y complejo proceso de aculturación y de coparticipación, los inmigrantes judíos han absorbido los patrones culturales de las sociedades que les han dado cabida.
     Ya desde el siglo XIX en el que los judíos supieron hacer suya la gesta libertadora cumplida por cada nación latinoamericana, hasta el día de hoy, la energía propulsora de las comunidades judías se ha manifestado en la vocación de convivencia del pueblo judío y ha propiciado el diálogo, resultado natural de un clima de tolerancia y de pluralismo.

LOS JUDÍOS EN PAÍSES ÁRABES

     A pesar de que la presencia judía en el mundo se remonta muchos siglos atrás, las circunstancias de discriminación y opresión bajo las que se desarrolló la vida judía en esta región provocaron que más de 800,000 judíos emigraran desde 1948. Los últimos años han testimoniado la extinción de estas comunidades judías del Medio Oriente y del Norte de Africa, cuyos miembros se encuentran diseminados en los países de la diáspora e Israel; sus propiedades individuales y colectivas requisadas por los gobiernos de sus respectivos países.
     Durante el mes de marzo se conmemora el Día Internacional de Solidaridad con la Minoría Judía en Siria. Este fue instituido con el fin de llamar la atención pública mundial por las condiciones de represión en las que vive la otrora floreciente comunidad judeo-siria. Sus miembros se encuentran virtualmente en condición de rehenes del gobierno de Damasco, que los utiliza como carta de negociación en el conflicto árabe-israelí.