JORNADAS CONTRA EL RACISMO: UN DISUASIVO CONTRA LA INTOLERANCIA

   Dentro de los permanentes esfuerzos desplegados en nuestro país a favor de los derechos humanos, distintas organizaciones nacionales así como instancias académicas convocaron a las Jornadas contra el Racismo, programa multidisciplinario que se llevó a cabo del 18 de septiembre al 8 de octubre de 1995. El coauspicio de la Secretaría de Educación Pública, la Comisión Nacional de Derechos Humanos, la Universidad Nacional Autónoma de México, El Colegio de México, la Academia Mexicana de Derechos Humanos, la Universidad Iberoamericana, Tribuna Israelita y la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos se dio en el marco del 50° aniversario de la liberación de Auschwitz y del Año de la Tolerancia.

   En las distintas sesiones se abordo el problema del incremento de la intolerancia motivada por viejos prejuicios y odios arcaicos que imperan en todas las latitudes del planeta. Tras sendos análisis, especialistas en la materia coincidieron en señalar que México requiere hoy, más que nunca, de un proyecto nacional conjunto que reconozca las diferencias individuales así como las particularidades de cada grupo y que permita fortalecer la pluralidad y la democracia. Recalcaron que la tolerancia implica debate, confrontación y apertura.
   Demandaron, a la vez, la creación de una nueva pedagogía que fortalezca la aceptación de la cultura propia y el respeto hacia otros grupos humanos.

Racismo
  
En la sesión inaugural el sociólogo Rodolfo Stavenhagen destacó, por un lado, el carácter permanente del fenómeno racista y, por el otro, su capacidad para adquirir nuevas facetas según las circunstancias. Esta ideología es abanderada por grupos que aducen ser portadores de la verdad y que creen, por ello, que se pueden dar el lujo de excluir, discriminar y hasta eliminar a determinados sectores de la población. Agregó que el racismo no es inherente al hombre, sino que se genera en determinados contextos como lo son la crisis económica, la transición política, el debilitamiento del Estado nacional y las migraciones masivas. "Para combatir este mal" -concluyó- "hay varios antídotos como la tolerancia y la defensa irrestricta a los derechos humanos."
   Por su parte Federico Reyes Heroles, escritor y analista político, afirmó que "si existe el racismo en México pero por conveniencia nacional no se habla de ello y por lo tanto, no se estudia el fenómeno. No hemos podido erradicarlo por su innoble y artera capacidad para mutar de ropajes, de cartas de presentación, de sorpresivos rostros e incluso de lenguaje. Se haya donde menos lo sospechamos, junto, entre y en nosotros. Hoy y siempre deberemos estar alertas para proceder, una y otra vez, a desenmascararlo hasta que muestre su verdadera fisonomía y llamarlo por su nombre: racismo, escude a quien escude." Esta postura fue avalada por la activista de derechos humanos, Marie Claire Acosta, quien proporcionó cifras alarmantes sobre la discriminación y la marginación que sufren las etnias indígenas.    La politóloga Judit Bokser de Liwerant explicó que el racismo existe donde las diferencias se convierten en desigualdades a través de procesos sociales. Señaló la especificidad del antisemitismo en tanto convergen en el argumento de exclusión religiosa, étnica, cultural y nacional. "Es necesario -agregó- que las sociedades se acepten a sí mismas como complejas para que las variaciones no sean consideradas obstáculos a una plena y universal condición ciudadana".

Tolerancia
  
La creación de una cultura de la tolerancia es un ideal a alcanzar y para llegar a ella es necesario afirmar los valores propios así como los derechos inalienables del otro, declaró Juliana González, Directora de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Para ser tolerante con los demás, señaló, primero se tiene que ser tolerante con uno mismo.
   El consejero ciudadano José Woldenberg apuntó que "la tolerancia -contrario a lo que se cree- no supone la aceptación acrítica de todo lo que existe ni tampoco su igualación automática porque la idea de que todos los hábitos, todas las políticas y todos los prejuicios y tradiciones tienen el mismo valor, puede simplemente ser indiferencia. La tolerancia digna de tal nombre es la que genera debate, confrontación, apertura y se asume que, pese a las diferencias, existen núcleos universales que permiten el enjuiciamiento y valoración de las prácticas y las ideologías diferentes".
   La tolerancia no debe ser considerada una virtud agregó la filósofa Paulette Dieterlen. "Es, en realidad, un remedio desesperado contra una enfermedad llámese racismo, xenofobia o sexismo, que puede ser fatal si no se establece el diálogo entre los miembros de una sociedad".
   Por su parte el jurista Rodolfo Vázquez aludió a la confrontación entre la definición clásica de derechos humanos y las prácticas y tradiciones de la colectividad. "El debate contemporáneo" -concluyó- " oscila entre dos extremos éticamente injustificables: la integración indiscriminada o la tolerancia incondicional".
   El escritor y periodista Juan María Alponte afirmó que el siglo XX se inicia con el Affaire Dreyfus. Este suceso, que polarizó de una manera dramática a la sociedad francesa, reflejó posteriormente en repetidos episodios la incapacidad de distintas sociedades para asumirse como plurales y tolerantes.

Educación
   El pasado atestigua -explicó el historiador Jean Meyer- que son las escuelas, los medios de comunicación y el Estado los que construyen instrumentos para albergar odios arcaicos que a final del siglo XX siguen teniendo vigencia en distintos regímenes políticos. La juventud deberá inmunizarse de todas las formas de exclusión y de odio a través de la educación.
   Gloria Ramírez, profesora de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Autónoma de México, planteó preguntas esenciales en lo que respecta a los nexos entre educación y tolerancia. Destacó así la dimensión preventiva de los esfuerzos educativos para construir sociedades más solidarias.
   Raquel Kleinberg, directora del Colegio Israelita de México, aclaró que para crear una pedagogía de la tolerancia es necesario conocer y valorar lo propio, consolidar una identidad, conocer y respetar al otro para que se establezca el diálogo entre distintos grupos humanos.    El pedagogo Pablo Latapí subrayó la importancia de promover en el sistema educativo la convivencia solidaria y el entendimiento como medio para la reflexión y el debate. El contacto entre personas de diversos orígenes -precisó- ayuda a la comprensión de las diferencias.
   A su vez la investigadora Raquel Glazman definió el racismo como la faceta más negativa del ser humano y recalcó que la educación debe, ante todo, propiciar un clima de respeto y convivencia que impida el desarrollo de ese fenómeno.
   La educadora Lilián Alvarez apuntó que es necesario replantear el sistema educativo mexicano para desterrar las actitudes atávicas que fomentan el racismo.

Legislación
   
"La xenofobia, el antisemitismo, la discriminación étnica, religiosa y cultural son males que deben ser extirpados de raíz..." coincidieron en señalar más de 200 líderes de opinión de todos los ámbitos del quehacer nacional quienes se unieron en un Llamado contra el Racismo y por la Tolerancia, documento histórico que fue reproducido por diversos medios de comunicación de nuestro país. Convocaron a la sociedad, a los intelectuales, a los juristas, a las fuerzas políticas y a los poderes Ejecutivo y Legislativo a que promuevan una iniciativa de ley contra el racismo.
   El Lic. Jorge Madrazo, Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, reforzó este llamado y exhortó a la creación de una ley que tipifique y sancione dicho fenómeno como un delito, en sus distintas vertientes y en sus diversas expresiones.

Holocausto
   El escritor José Emilio Pacheco, en su conferencia magistral Resistencia y Memoria en la Literatura frente al Holocausto, recalcó que la violencia es y ha sido caldo de cultivo del nazismo. Declaró que el genocidio judío es la etapa negra de la historia de la humanidad y que este se confunde con los demás horrores por la desmemoria y por la desinformación. Advirtió sobre el resurgimiento de nuevas formas de racismo en el mundo y la indiferencia de los seres humanos ante el dolor y el sufrimiento. Exhortó a aspirar a que no se añada otro capítulo al catálogo del horror y de la ignominia, que el "otra vez" vuelva a ser sustituido por el "nunca más".
   La socióloga Gilda Waldman, quien fungió como comentarista, hizo alusión al hecho de que la literatura judía durante el Holocausto volvió a asumir su trayectoria de convertirse en un registro de la destrucción y en una depositaria de la memoria. En este sentido logra convertirse en un testimonio del pasado y representa, así mismo, un compromiso con el futuro.
   A su vez los integrantes del ballet judeo-mexicano Anájnu Veatem, lograron transmitir a través de Ceremonia -espectáculo de danza, teatro y música, con textos de Hugo Hiriart, imagen de Yoshúa Okón y dirección de Roberto Salomón- que es más sobrecogedor y penetrante la presentación indirecta de una ideología de pureza racial que una obvia presentación de hechos.
   El libro Que Tiempos Aquellos (Schöne Zeiten) publicado por Editorial Planeta, fue presentado porprimera vez al público de habla hispana. Los editores Willie Dressen, Ernst Klee y Volker Reiss lograron reunir una colección de documentos personales de los autores y espectadores del Holocausto que incluyen textos auténticos y que constituyen una crónica precisa de cómo fue organizado y llevado a cabo el asesinato en masa de judíos.
   Sobre el tema el Dr. José, María Pérez Gay, Director de Canal 22, señaló: "Hemos leído mal la literatura del Holocausto y habría que releerla de nuevo, más aún a la luz de los intentos de quienes pretenden negar la matanza de seis millones de judíos." "Este libro" -precisó- "es una respuesta contundente al revisionismo del Holocausto”.
   David Bankier, especialista en la materia y profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalem, destacó que es necesario ubicar al Holocausto como un hecho singular ya que a diferencia de otros genocidios, los nazis pretendían destruir a todo un pueblo sin ningún fin utilitario.
   Willie Dressen -Director Adjunto del Buró de las Autoridades de los Lander para la investigación de los Crímenes del Nacionalsocialismo-expresó su deseo de que la publicación de este libro ayude a la humanidad a recordar la maldad y a prevenirla.
   La elocuencia de las imágenes de la exposición fotográfica Un Día en el Ghetto de Varsovia y los diálogos con miembros de la Asociación de Sobrevivientes y Deportados de la Segunda Guerra Mundial, fueron vías -a su vez- para confrontar los horrores del Holocausto.
   Las Jornadas contra el Racismo pusieron en evidencia que la temática del racismo preocupa profundamente a todos los sectores de nuestro país ya que los tiempos actuales pueden convertirse en el marco para el ejercicio de la intolerancia si no se genera una conciencia clara sobre los peligros que ésta representa para la sociedad, precisamente cuando lo que requiere México es un proyecto conjunto que reconozca las diferencias individuales y las particularidades de grupo, fortaleciendo la pluralidad y la democracia.