ONU publica informe sobre antisemitismo

   Por primera vez, el pasado 20 de septiembre, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) publicó un reporte sobre antisemitismo con advertencias serias sobre el antisemitismo, el antisionismo y la supremacía blanca.
   Bajo el título “Combatir el antisemitismo para eliminar la discriminación y la intolerancia basadas en la religión o las convicciones”, este informe preliminar de la Relatora Especial sobre la libertad religiosa y de creencias dirigido al Consejo de Derechos Humanos es resultado de las recientes intervenciones e instrucciones sobre el tema del Secretario General de la organización, Antonio Guterres.
   El texto resume la preocupación ante la violencia antisemita, la discriminación y las expresiones de hostilidad, que describe como “serios obstáculos para el disfrute del derecho a la libertad de religión o de creencias” y alerta sobre su “aumento y magnitud”, al tiempo que advierte que si los gobiernos no lo controlan puede “causar riesgos no sólo para los judíos, sino también para los miembros de otras comunidades minoritarias”.
   Sobre las razones del aumento del fenómeno y las manifestaciones antisemitas a nivel global, el informe destaca tres fuentes principales: el uso y difusión de retórica antisemita de los grupos supremacistas blancos, incluidos los neonazis y de los grupos islamistas radicales; el aumento del “antisemitismo de izquierda” que emplea narrativas en contra de las políticas o prácticas del gobierno de Israel y cuestiona la legitimidad del Estado judío y el movimiento BDS.
   En base a lo anterior, el reporte sugiere que como medidas de limitación, prevención y lucha en contra del antisemitismo en todas sus manifestaciones y expresiones, los gobiernos, las organizaciones de la sociedad civil y los medios de comunicación deben adoptar, entre otras, el uso de la “Definición funcional de antisemitismo” de la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto (IHRA, por sus siglas en inglés), así como la inversión en educación y capacitación y el reconocimiento de que el “antisemitismo constituye una una amenaza para la estabilidad y la seguridad, y que los incidentes antisemitas requieren respuestas prontas e inequívocas por parte de los líderes, tanto en la sociedad como en los partidos y en el discurso público”.