Población judía mundial

   De acuerdo a un estudio del Profesor Sergio Della Pergola de la Universidad Hebrea de Jerusalem dado a conocer en vísperas del año nuevo judío 5779 (Rosh Hashaná), actualmente hay alrededor de 14.7 millones de judíos en el mundo, lo que significa un aumento de cien mil personas con respecto al año pasado.
   En este contexto, señala que hay en el mundo 98 países que albergan a 100 judíos o más.
   Destaca que la mayoría de la población judía habita en Israel – 6.6 millones – seguida por aproximadamente 5.7 millones en Estados Unidos, 453,000 en Francia, 391,000 en Canadá, 290,000 en Gran Bretaña y 180,000 en Argentina. Le siguen Rusia con 172,000, Alemania con 116,000, Australia con 113,000, Brasil con 93,000, Sudáfrica con 69,000, Ucrania con 50,000, Hungría 47,000, México 40,000, Holanda 30,000, Bélgica 29,000, Italia 28,000, Suiza 19,000 y Chile 18,000.
   Agrega que, en comparación con los 850 mil judíos que habitaban en el mundo musulmán antes de la creación del Estado de Israel en 1948, actualmente los países árabes y musulmanes albergan sólo a 27,000, 15,000 de ellos en Turquía, 8,500 en Irán y 2,000 en Marruecos.
   Mientras que en Alemania radican actualmente 119 mil judíos, más de 36 mil de los que quedaron en ese país al finalizar la Segunda Guerra Mundial.
   En contraste, Alemania es hoy el hogar de 119.000 judíos, bastante más de los 37.000 judíos que quedaron inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial. Seis millones de judíos fueron asesinados por la Alemania nazi en el Holocausto.
   Della Pergola destaca que la población judía mundial ha estado creciendo a un ritmo de cien mil personas por año lo que representa 0.7%, en comparación al 1.1% de crecimiento de la población mundial global.
   El criterio utilizado en este estudio para definir a los judíos es “todo aquel que se define a sí mismo como judío”. Sin embargo, el investigador también encontró que hay 23.5 millones de personas en el mundo que calificarían para emigrar a Israel bajo la Ley del Retorno que otorga a todos los judíos – o hijos o nietos de un judío – el derecho a recibir la ciudadanía al decidir vivir en el país.