Chagall en el Museo Guggenheim de Bilbao

   El Museo Guggenheim Bilbao al norte de España) inauguró el pasado 1º de junio la exposición “Chagall. Los años decisivos 1911-1919” que reúne 86 de las mejores obras de la primera etapa del pintor judío de origen ruso Marc Chagall, producida entre París y su localidad natal de Vítebsk, en la que se gestó el inconfundible e inclasificable estilo de uno de los artistas fundamentales del arte europeo de inicios del siglo XX.
   La muestra - que permanecerá abierta al público hasta el 2 de septiembre es coproducida – muestra como el pintor logró fusionar los dos universos culturales, completamente diferentes y en algunos aspectos antagónicos que le influyeron en sus inicios: su origen judío-jasídico y el occidental, absorbido en sus años de formación en París.
   Chagall, nació en Viebsk y en 1911 llegó a París, tras estudiar arte en Vítebsk, actualmente Bielorrusia, y en San Petersburgo.
   En este periodo es en el que el artista gesta su particular estilo en el que dominan las formas geométricas y abstractas, propias del cubismo, y el color y el movimiento, que caracterizan esta primera etapa de su carrera artística a la que pertenecen las obras “Yo y mi aldea”, “El vendedor de ganado”, “La habitación amarilla” y “Homenaje a Apollinaire”, entre otras, mismas que se encuentran en esta exhibición.
   La segunda parte de la muestra está dedicada a las obras que pintó a su regreso en 1914 a su aldea natal de Vítebsk, donde se tuvo que quedar un tiempo debido al inicio de la Primera Guerra Mundial.
   Durante los cinco años siguientes, hasta 1919, año en el que termina la exposición, Chagall retoma los temas relacionados con la identidad judío-jasídica, el folclore, la cultura y las costumbres judías.
   En esta etapa destacan “Cuatro grandes rabinos” y “Judío rojo”.