Estados Unidos reconoce a Jerusalem como capital de Israel

   El pasado 6 de diciembre, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció a Jerusalem como la capital del Estado de Israel y ordenó el traslado de su embajada de Tel Aviv, donde se encuentra actualmente, a Jerusalem.
   Al respecto, la secretaría de Prensa norteamericana explicó en comunicado, que se trata de una decisión con la que Trump “cumple una gran promesa de campaña suya y de muchos candidatos presidenciales anteriores”. Agregó, que su Administración se encuentra coordinada para apoyar la acción presidencial que cuenta con “amplio respaldo bipartidista” y además fue reafirmada por “el voto unánime del Senado, hace seis meses”.
   En tanto, un funcionario de la Casa Blanca, reiteró que el “Presidente Trump reconoce que las fronteras específicas de la soberanía israelí en Jerusalem estarán sujetas a negociaciones de estatus final con los palestinos y continúa apoyando el statu quo en el Monte del Templo”.
   Por último, aseguraron que “se trata del momento adecuado y el paso adecuado para dar, especialmente con relación a las esperanzas de que se pueda alcanzar pronto un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos".
   Por su parte, el Primer Ministro de Israel Benjamín Netanyahu recibió con beneplácito la declaración del Presidente Trump y le agradeció, a nombre de su país “por su justa y valiente decisión”, misma que calificó como “histórica” y aseguró que comparte la necesidad de “avanzar hacia la paz con todos sus vecinos y seguir trabajando para lograrla”. Por último, reiteró su compromiso a no cambiar el statu quo de los lugares sagrados y “garantizar la libertad de culto para judíos, cristianos y musulmanes por igual”.
   La decisión estadounidense causó diferentes reacciones, los palestinos la rechazaron tajantemente y los líderes de los territorios bajo la Autoridad Palestina llamaron a un “día de ira” y a levantarse en contra de Israel, lo que ha provocado varios disturbios y ataques en la zona.
   Asimismo, grupos pro-palestinos en varias naciones se han manifestado en contra de la decisión estadounidense, principalmente en países de mayoría musulmana.
   Paralelamente, varios países, a pesar de no estar de acuerdo con la postura de Estados Unidos, rechazan la violencia y cualquier acción contra Israel o sus ciudadanos a causa de la misma.
   En cuanto a México, la secretaría de Relaciones Exteriores, mediante un comunicado, informó que nuestro país “mantendrá su Embajada en Tel Aviv, como es el caso de todos los países que mantienen relaciones diplomáticas con Israel, de conformidad con las Resoluciones de la ONU”.
   Agregó que “continuará manteniendo una relación bilateral estrecha y amistosa con el Estado de Israel…”.
   Reiteró su “firme convicción de que una solución política y pacífica del conflicto debe producirse mediante negociaciones directas, sin precondiciones, entre las partes, que resuelvan los problemas sustantivos, incluido el estatus definitivo de Jerusalem”.
   Por último, aseguró que “México respalda el diálogo como el medio para resolver el diferendo entre Israel y Palestina, con base en la solución de dos Estados, es decir el derecho de Israel y de Palestina a vivir en paz dentro de fronteras seguras e internacionalmente reconocidas, tal como fue pactado en los Acuerdos de Oslo y ratificado por diversas resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas”.