NEGACIÓN PALESTINA A LOS DERECHOS RELIGIOSOS DE JUDÍOS Y CRISTIANOS

     Desde septiembre del 2000, la atención de la opinión pública mundial sobre Medio Oriente se ha centrado en la violencia generada por el conflicto palestino-israelí. Sin embargo, existe una problemática colateral que en muchas ocasiones es ignorada, tal es el caso de la intolerancia religiosa y la falta de respeto de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) hacia los sitios sagrados de los judíos y cristianos.

Los compromisos de Oslo.
    
Una base fundamental del proceso de paz de Oslo se centraba en la construcción de canales de confianza entre las partes. Las garantías diseñadas para extender la comprensión entre israelíes y palestinos eran particularmente complejas con respecto al control de los lugares sagrados y el acceso de la población a ellos. Durante las negociaciones se acordaron compromisos para asegurar el respeto a estos sitios y el libre acceso a sus correligionarios. Sin embargo, a la fecha, el acceso de judíos a los lugares sagrados custodiados por la ANP ha sido restringido y negado.
     Con frecuencia, quienes intentan visitar los sitios sagrados son agredidos. Entre los casos más extremos destaca el asesinato del Rabino Hillel Lieberman, ultimado al asistir a la Tumba de Josef en Nablus. En octubre del 2000, la misma Tumba y la antigua Sinagoga “Shalom Israel” fueron destruidas y quemadas por palestinos.

Negación palestina a los derechos religiosos de los judíos.
    
En numerosas ocasiones, clérigos y políticos palestinos aparecen en la prensa, televisión y radio afirmando que los lazos judíos con el Estado de Israel son inexistentes. En sus discursos señalan que los sitios sagrados del judaísmo no representan un vínculo de identidad para el pueblo y que sirven como pretexto para invadir tierra perteneciente a los árabes.      “No es el Muro de los Lamentos, es un santuario musulmán.” Yasser Arafat. (Periódico Maariv, 11 de octubre de 1996).
    
“Abraham no era judío ni hebreo, era iraquí. Los judíos no pueden reclamar que una parte de la Tumba del Patriarca en Hebrón, sea una sinagoga. Ésta debe ser una mezquita”. Yasser Arafat. (Revista Jerusalem Report, 26 de diciembre de 1996).
    
“El muro “Al-Burak” (el Muro de los Lamentos) pertenece a la mezquita Al-Aqsa. Los judíos no tienen relación con él, sin embargo, lo han expropiado”. Mufti Ikrama Sabri. (Periódico Al-Ayyam, 22 de noviembre de 1997).
   
  “Las tumbas de Josef y de Rajel deben ser tratadas como parcelas de tierra palestina que tienen que ser liberadas”. (Periódico oficial de la ANP, Al- Hayat Al-Jadeeda. 1° de diciembre de 1997).
    
“...Si los judíos están interesados en la paz, deben olvidarse del Monte del Templo y el Muro de los Lamentos porque éstos pertenecen a los árabes. Por más de 600 años los musulmanes han dominado esta tierra y ahora los judíos reclaman su derecho al Monte del Templo. ¿Por qué debemos permitir que los judíos compartan los lugares sagrados del Islam?”. Sheik Ikrama Sabri, Mufti oficial de la ANP. (Periódico Makor Rishon, 22 de mayo de 1998).
    
“Jerusalem, Palestina y Al-Aqsa permanecerán en constante batalla entre la verdad y la mentira, entre los judíos y los no judíos. No importa cuántos acuerdos y compromisos se firmen, el Corán dice que la resurrección de los muertos llegará el día en que se combata a los judíos”. Dr. Ahmed Yusuf Abu Halabyia. (Televisión Palestina, 18 de agosto del 2000).
    
“Palestina es una y no puede ser dividida. No existe diferencia alguna entre Haifa y Nablus, Lod y Ramallah, Jerusalem y Nazaret o Gaza y Ashkelón, todo pertenece a los palestinos musulmanes. La persona que intente dividir Palestina es un traidor y criminal que debe ir al infierno”. Sheik Yusef Abu Sneina, mezquita Al-Aqsa. (Televisión Palestina, 8 de septiembre del 2000).

Los palestinos y las minorías cristianas.
    
En los últimos años, el patrón de discriminación e intolerancia religiosa en contra de las minorías cristianas se ha acentuado en la Margen Occidental y Gaza. De acuerdo con el Reporte Anual de Libertades Religiosas del Departamento de Estado de Norteamérica, las tensiones entre musulmanes y cristianos han aumentado considerablemente. Los musulmanes que se han convertido al cristianismo son frecuentemente maltratados y amenazados. A pesar de que las leyes palestinas prohíben la discriminación religiosa, la ANP se mantiene al margen para ejecutar su cumplimiento.

Ataques palestinos a los sitios sagrados.
     DESTRUCCIÓN DE SITIOS SAGRADOS EN LÍBANO: Durante los siete años de la guerra civil en Líbano (1975-1982), las comunidades cristianas libanesas fueron el objetivo de terribles masacres orquestadas por la OLP (1). Los pobladores de las villas fueron asesinados, sus iglesias destruidas y los cementerios profanados. El 23 de enero de 1976 se produjo un ataque palestino en la ciudad de Damour que dejó un saldo de 586 muertos. Según Mansour Labaky, Padre de la Iglesia Maronita, el ataque fue apocalíptico: “Venían miles y miles gritando Allahu Akbar! Dios es grande!, Permítenos atacar en nombre de los árabes, ofrecer un holocausto a Mahoma!... y mataban a toda persona que se cruzaba en el camino, hombres, mujeres y niños”. El 7 de julio de 1982, el periódico Washington Post publicó un artículo de William Barning describiendo la condición de las iglesias cristianas en Líbano durante la guerra civil. El artículo menciona que “la pared de la Iglesia estaba marcada con balazos, que en donde alguna vez estuvo el altar, ahora aparecía una pila de motores, que el piso estaba cubierto de manchas de grasa y aceite, y que el lugar evidentemente se había convertido en un garage”.
     LA TUMBA DE RAJEL: Está ubicada en las afueras de Belén y forma parte del territorio controlado por las autoridades israelíes. Durante los levantamientos violentos de 1996, las mafias palestinas sitiaron la tumba y lanzaron rocas y petardos a ésta, causando daños a la estructura exterior. Durante los ataques, los soldados israelíes que custodiaban el lugar fueron heridos. Actualmente la Tumba de Rajel sigue siendo objetivo de constantes ataques palestinos.
     LA TUMBA DE JOSEF: Durante las agitaciones palestinas de 1996 se dirigió un ataque a la Tumba de Josef. Agentes de seguridad palestinos abrieron fuego en el lugar asesinando a 6 soldados israelíes. Posteriormente, entraron a la Tumba y prendieron en llamas el lugar, quemando Biblias y otros libros sagrados del judaísmo. El incendio causó daños estructurales a la construcción. En octubre del 2000 incrementaron las movilizaciones palestinas en la zona y dañaron nuevamente la edificación de la Tumba.
     MONASTERIO RUSO “LA SANTA TRINIDAD”: El Monasterio pertenece a la Iglesia Ortodoxa de Rusia y está ubicado en la zona de control palestina de Hebrón. El 5 de julio de 1997, policías palestinos tomaron control de la propiedad y despojaron a los monjes y monjas que habitaban en el lugar. Algunos requirieron de hospitalización.
     IGLESIA DE LA NATIVIDAD: En mayo del 2002, 13 terroristas tomaron la Iglesia de la Natividad en Belén. Robaron objetos de oro, se comieron las escasas reservas de alimentos, y se orinaron en el piso de la Iglesia. Abdulla Abu-Hadid, comandante de las fuerzas Tanzim, señaló que la intención de invadir la Iglesia era crear presión internacional sobre Israel. No obstante, el ejército israelí siempre mantuvo el respeto adecuado a este santuario religioso.

Notas

1. OLP: Organización por la Liberación Palestina. En la década de los setentas y ochentas era el principal grupo terrorista palestino. En 1993 fingieron abandonar el terrorismo al firmar la Declaración de Principios con Israel y se convirtieron en parte de la ANP, representación oficial de los palestinos.

Bibliografía.

BEN-DAVID, Lenny. “Denial of Religious Rights by the Palestinian Authority”. Honest Reporting. Estados Unidos, 2002.