CUESTIONAMIENTOS ÁRABES A LA LEGITIMIDAD DEL ESTADO DE ISRAEL

     1.- La retórica árabe comienza invariablemente proclamando que Israel no tiene derecho a existir como un Estado judío soberano por ser una entidad artificial creada por las Naciones Unidas. En todo caso Jordania, Líbano, Siria y otros muchos países de la zona tampoco tendrían derecho a existir. Pero Israel tiene una historia continua más antigua que la mayoría de las demás naciones. Así lo atestiguan los testimonios arqueológicos que apuntan hacia la presencia ininterrumpida de comunidades judías desde la época de Josué en adelante. Así mismo la legitimidad del Estado judío parte del Mandato de la Liga de las Naciones que incorporó la Declaración Balfour y propuso un Estado judío en la zona; de la resolución de partición de Palestina dispuesta por las Naciones Unidas en 1947; de la admisión de Israel a las N.U. en 1949 y de la infraestructura e instituciones políticas, sociales y culturales creadas por el Estado de Israel a lo largo de más de cuarenta años que lo erigen en una realidad incuestionable.

     El pueblo judío mantuvo vínculos con su patria histórica durante miles de años. Conservó el lenguaje y los rasgos distintivos de su civilización. La aspiración del retorno a Sión fue parte central de la liturgia judía durante siglos y el sionismo sintetizó este deseo milenario en un movimiento político que se concretó con la creación del Estado de Israel. Por todo lo anterior y a estas alturas resulta absurdo cuestionar la existencia de Israel.

     2.- Más aún, diversas naciones árabes insisten en afirmar que las N.U. cometieron una injusticia al decidir la creación del Estado de Israel. De acuerdo al convenio de Lausana de 1923 Turquía renunció a todas sus pretensiones por Palestina transfiriéndolas a la potencia mandataria, Gran Bretaña. Las N.U., como sucesora de la Liga de las Naciones y en calidad de autoridad reconocida por los mandatos, tenía las facultades legales para recomendar la partición cuando Gran Bretaña le solicitó sus recomendaciones en 1947.
     En 1947 las N.U. enviaron una comisión especial de 11 naciones (UNSCOP) para investigar la situación en Palestina. Con el objeto de satisfacer las aspiraciones nacionales de ambos pueblos, la comisión propuso la finalización del Mandato Británico y la partición del área en un Estado árabe y otro judío. La Asamblea General de la ONU rechazó la demanda árabe por un Estado árabe unitario por 29 votos contra 12, 14 abstenciones y dos ausentes. La opinión mundial se volcó firmemente a favor de la partición y ésta resultó aprobado por 33 votos a favor, 13 en contra y 10 abstenciones.

     3.- Quienes afirman que el Estado judío no tiene derecho a existir por haber sido creado artificialmente no deben olvidar que en Medio Oriente, los intereses tanto políticos como económicos de las grandes potencias europeas del siglo XX dieron pie a la conformación de estados con fronteras artificiales que, en la mayoría de los casos, contravinieron las estructuras étnicas y socipolíticas de la región. Esta situación no se dio exclusivamente en el Medio Oriente sino que el mapa geopolítico ha venido transformándose a lo largo de los siglos de acuerdo a consideraciones similares.