SHAVUOT

   Shavuot, que literalmente significa “semanas”, es la segunda de las tres festividades de peregrinación que celebraban los hebreos de la antigüedad en Judea. Los varones llevaban al Templo las primicias de la cosecha en ofrenda a Dios.
   A pesar de que originalmente la festividad tenía un carácter agrícola, Shavuot se distingue por celebrar un acontecimiento nacional y religioso de vital importancia para la historia judía: la entrega de las Tablas de la Ley.
   La fiesta se celebra el seis y siete de Siván -que este año coincide con el 20 y 21 de mayo - siete semanas a partir de la segunda noche de Pésaj.

   Es así como se recuerda que aproximadamente en 1250 a.e.c. los hebreos que salieron de Egipto acamparon al pie del Monte Sinaí y recibieron, a través de Moisés, su líder espiritual, los Diez Mandamientos que conforman los fundamentos morales de la civilización.
   Durante Shavuot se acostumbra comer lácteos siguiendo la alusión bíblica que describe a la tierra prometida como aquella de donde emana leche y miel. Por otra parte, las sinagogas se decoran con plantas y flores, de acuerdo a una antigua tradición que sostiene que el Monte Sinaí alguna vez estuvo cubierto de árboles. Además, de este modo se cumple simbólicamente con la acción de llevar una ofrenda.
   Podemos decir que es en Shavuot cuando culmina el Éxodo de Egipto, pues a pesar de que los judíos lograron la libertad física, continuaron con la mentalidad de esclavos. Durante cuarenta años Moisés llevó a su pueblo por el desierto hasta que nacieron nuevas generaciones libres, las cuales alcanzaron la madurez nacional al aceptar las leyes que regirían las relaciones entre los hombres y entre éstos y Dios.
   Es por esto que Shavuot constituye una lección que muestra que la redención del cautiverio y la obtención de la libertad física no representan una liberación completa a menos de que se logren vencer las restricciones espirituales. Los Diez Mandamientos constituyen una de las aportaciones más importantes del pueblo judío a la Humanidad, por ser fundamentales para el desarrollo armónico de cualquier sociedad civilizada.
   Comúnmente, el Decálogo se representa en forma simbólica por dos tablas de piedra. Los conceptos que se encuentran plasmados constituyen la base de las religiones más importantes.    Las ideas de monoteísmo, del respeto a la vida y a los padres y el concepto de un día de descanso obligatorio a la semana, revolucionaron al mundo y continúan vigentes hasta nuestros días.
   A pesar de que los Diez Mandamientos se originaron en un mundo primitivo muy distante a la civilización actual, los preceptos que Moisés heredo a su pueblo permanecen inmutables, sirviendo como directrices para el comportamiento moral del hombre.

LOS DIEZ MANDAMIENTOS
I. Yo soy el Señor, tu Dios, que te saque de la tierra de Egipto, de la casa de la servidumbre.
II. No tendrás otros dioses delante de Mí.
III. No pronunciarás el nombre de Dios en vano.
IV. Guardarás el día sábado para santificarlo.
V. Honraras a tu padre y a tu madre.
VI. No matarás.
VII. No cometerás adulterio.
VIII. No robarás.
IX. No levantarás falso testimonio contra tu prójimo.
X. No desearás a la mujer de tu prójimo.